Noche de videos la de anoche y esta película (que muchos habrán visto) dejó además de aquella historia de amor, una mirada profunda a la humanidad de los caídos en Irak. A ellos, mi homenaje, por las mil y una noches, por la paz.
A continuación les transcribo un monólogo que realiza Roberto Benigni en un punto clave de la película pidiendo ayuda para poder salvar al amor de su vida.
"Al Giumeili, viejo amigo, hazme la glicerina.
Sé que puedes, sinó ella morirá.
Si ella muere, pueden cerrar el show que es este mundo.
Pueden llevárselo, desatornillar las estrellas,
enrollar el cielo y ponerlo en un camión,
pueden apagar este sol que amo tanto...
¿Sabe porque lo amo tanto?
Porque la amo cuando la ilumina el sol.
Pueden llevarse todo, estas columnas, estos palacios,
la arena, el viento, las ranas, las sandías maduras,
el granizo, las siete de la mañana, mayo, junio, julio,
la albahaca, las abejas, el mar y los zapallitos,
los zapallitos...
Al Giumeili, consígame la glicerina".