25/12/06
Balance del Año
12/10/06
Américas libres

Hace 514 años y la historia no dice la verdad. Aún sigue teñida por los vencedores, pero el alma de millones de humanos reclaman por una luz. Fue el mayor de los genocidios de la historia lo que algunos aún festejan: desde la ignorancia, desde el atropello, desde la búsqueda del poder, desde la estrechez de mente. Al día Hoy, lo que queda de los pueblos autóctonos luchan por su lugar en el mundo. No aceptan la libertad de educación que significa desculturización: desde las creencias religiosas y desde la concepción del mundo. El capitalismo y el comunismo difieren en la manera de repartir "la torta" y los pueblos aborígenes no quieren la torta, no de esa manera: ¿Como una persona puede ser dueña de una montaña o dueña de un río?
Por la convivencia y el respeto de las diferentes culturas. Recordemos el 11 de octubre como el "Último día de las Américas libres"
10/10/06
Escritos de Felicidad

Pero una vez no fue así. En plena felicidad tuvo deseos de plasmar todo aquello en una gran y extensa novela describiendo cada detalle: la casa cálida, los abrazos tiernos, cada reflejo de la mirada de ella, la frescura de la parra y el agua tibia del mate, sus manos suaves evitando que escriba...
Después de varios años la obra concluyó, pero el final no fue real. Nada quedó de aquello que era hermoso. Esos ojos ya no tenían en qué reflejarse y la suavidad de aquellas manos se desvanecieron en busca de atención. La parra se secó... y al día de hoy, él no toma más mates, pues nunca le gustó hacerlo solo.
29/9/06
La vida y sus tantas formas
21/9/06
Dejemos en claro algunas cosas...

01. El hombre nunca piso la luna. Fue toda una parodia
02. Soñar es otra manera de vivir, incluso de morir.
03. El petróleo hace décadas se podría reemplazar. No les conviene.
04. La canción más hermosa del mundo aún no se escribió.
05. Los extraterrestres si existen. Quien escribe es uno.
06. Ella nunca te va a dar bola. Es necesario insistir.
07. No estamos solos en este mundo y sentimos soledad.
08. Nunca se descubrió América. Se llegó.
09. El amor es un invento, pero sirve creer en él.
10. Los poderosos vienen por el agua. Que se ahoguen.
11. No te podés suicidar aguantando la respiración. Noooo.
12. El agua no moja, sólo hace contacto.
13. Nada es peor que la boca cercana de un corazón lejano.
14. Cuando sus ojos te miran el mundo no se detiene; sólo parece.
15. Una palabra en el momento preciso, puede cambiar la realidad.
16. Nadie dice del todo lo que piensa y más: no piensan que dicen.
17. Se debe ser curioso de la vida, no chuzma de la vecina.
18. Podemos planificar veinte años lo que cambia en diez segundos.
19. El pueblo no tiene siempre el gobierno que merece, tampoco las agallas
20. No siempre la mayoría tiene la razón. Y menos el cliente.
10/9/06
Cuando lo lejano está cerca.
22/8/06
Julián Beever

12/8/06
Un rumor extraterrestre

10/8/06
Sabinamanía!

Quién suscribe disfruta de oír a Sabina desde allá por 1993 y este estallido de "moda" entre cocteles de extraños gustos no le afecta, siempre y cuando no se empiece a gritar como en los recitales de "Luis Miguel" sin poder apreciar al artista (sólo por citar el ejemplo de "gritos"). Al margen, me he quedado sin entradas por lo que espero que venga a Córdoba Capital. "Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte..."
9/8/06
Vuelven las historias de Terror...
estaba disfrutando su primer semana solo en aquel lugar. Pero esa tarde... “aquella tarde” algo extraño iba a ocurrir. Estaba merendando tranquilo, cuando siente que golpean a la puerta. De por sí era extraño, porque estaba en el quinto piso... y nadie había tocado timbre previamente. Debe ser el portero pensó, pero cuando se asoma por la mirilla no ve a nadie. Entonces abre y ve que una niña de aproximadamente siete años estaba allí. “no tiene algo para comer” dice la chica. Sin salir del asombro de “cómo llega un niña sola hasta ahí”, Omar le dice que sí, que lo espere y se va a fijar. Arma rápidamente un paquete con comida y se vuelve a dárselo, pero se encuentra con la sorpresa que no hay nadie en la puerta, ni en el pasillo. Algo confuso, un tanto asustado... cierra y sigue con lo suyo. De este hecho, pasa una semana y cuando ya había hasta olvidado lo sucedido, la puerta irrumpe con un “toc” toc” seco nuevamente la tranquilidad del lugar. Era la niña que esperaba en la entrada. Ni bien abre, esta le dice “no tiene algo para comer”, lo mismo que aquella vez. “pero, la otra vez te fuiste” le recrimina él mirándola con más detenimiento. Una niña pequeña, de tez pálida, ojos tristes, cabello oscuro brillante y con un extraño gesto de persona mayor. “bueno, esperame ahí, no te vayas que te traigo comida”. Se apuró en buscar una vianda para la nena y fue a dársela. Para su sorpresa, “la ne-na no es-ta-ba.”. Un tanto enojado, Omar cerró la puerta con llaves y se acostó a dormir. Desde aquel momento, empezó a soñar, una y otra vez con esta personita “enigmática”. Un día, se cruza con el portero y se le ocurre comentarle lo sucedido. Para mayor sorpresa, éste le dice que en donde actualmente alquila, una nena desapareció hace dos años atrás.. en ese entonces tenía cinco añitos y que nunca la encontraron sus padres. La nena se llamaba Ana, así que si vuelve, que la invite a pasar y le pregunte un par de datos... De esa conversación con el conserje del edificio, pasaron tres semanas y la niña no daba señales de vida.Fue aquella mañana del trece de julio que volvieron a tocar a la puerta. Apresurado fue a abrir la puerta y sí, estaba ella ahí pidiendo nuevamente comida. “Pero sí claro, pasá y sentate que ya te preparo un desayuno” le dice. La niña acepta, y él va a la cocina a preparar leche con chocolate para ambos. Cuando vuelve al comedor, la nena estaba allí, cruzadita de brazos mirando a la ventana. “Acá está el desayuno” espero que te guste. Empiezan a tomar y Omar le pregunta. “¿Qué hacés por acá siempre sola, tus padres no te dicen nada?” Ella algo triste, le dice que no tiene padres, que vive con unos señores en el edificio. “Y que edad tenés” pregunta él (especulando que sea la chica desaparecida). “Siete” le responde con voz tímida. Y decime una cosa: “¿vos te llamás Ana?” La cara de la nena, la nenita, pequeñita, se transforma en una cosa horripilante, amorfa, enorme, y con un grito espantoso le dice SIIIIIIIIIIIIII. Omar, en la actualidad está recluido en un pabellón psiquiátrico, y esta historia la reconstruimos gracias al aporte del conserje y a la nena que también golpeó nuestra puerta, pero nunca la hicimos pasar.












